Despierto miro el reloj del teléfono y me doy cuenta que es muy tarde.
—¡Dios! Me quedé dormida y eso que anoche dormí como un lirón.
En la cocina ya la señora Laura había preparado el desayuno.
—Disculpe señora Laura me quedé dormida.
—No te preocupes Fernandita, el joven me dijo que te dejara dormir que ayer no te sentías bien.
—Sí, me sentía muy cansada, seguramente me volví a resfriar, el clima está muy frío y con mucha brisa.
—Deberías hacerte unos exám