Así como lo prometió, la señora Isabella en el día libre me llevó para la consulta de su amigo el doctor.
El doctor es un hombre joven, un poco más de treinta años, la señora Isabella primero habló con él y luego me llamaron para pasar al consultorio.
—Señorita Fernanda Veracierta, por favor pase al consultorio el doctor la está esperando.
La mirada del doctor es muy penetrante, es de esas miradas que parece que te estudiara toda. Además que es un hombre muy atractivo, la