Abril vagaba aquella noche por las calles de una de las zonas más peligrosas de Nueva York, caminaba sin rumbo fijo, y tratando de refugiarse del frío terminó durmiendo cerca de un basurero rodeada de indigentes que le dieron de lo poco que tenían para comer.
Había carteles con su foto y la de Rubén por toda la ciudad en donde estaban solicitados por la policía, uno de los indigentes que se encontraba cerca de ella la reconoció al ver la foto que se encontraba pegada en una de las viejas parede