Tenía las manos heladas, no sabía qué me iba a decir Nelson, en todo este tiempo su trato hacia mi, había cambiado considerablemente, lejos de ser su esposa, parecía más bien su esclava. Sabía que me tenía en sus manos y se estaba aprovechando de eso para manipularme a su antojo.
— Y bien… ¿Qué es eso tan importante que tienes que decirme?
— En todo el tiempo que he estado internado en esta clínica sin poder moverme de esta cama, he tenido el tiempo suficiente para reflexi