Una vez que obtuvo la dirección exacta, Laura condujo rápidamente hacia el hospital psiquiátrico.
Al llegar al hospital, lo primero que vio fue el vestíbulo del hospital. Una enfermera estaba sentada detrás del mostrador, aburrida, mirando sus uñas. Cuando vio a alguien entrar, ajustó un poco su postura, pero no dijo nada.
Laura se acercó y preguntó:
—Disculpe, señorita, ¿en qué habitación está Sofía?
La enfermera sonrió y respondió:
—Señorita, si va a visitar a Sofía, le recomendaría que no l