—Eres realmente increíble, esposa mía. Diego la miraba con adoración.
—No imaginé que lograrías llevar la empresa a este nivel en tan poco tiempo.
El rostro de Laura se ruborizó, pero al escuchar a Diego, detectó algo fuera de lugar.
Lo miró inexpresiva.
—¿Qué dijiste? ¿Que no imaginabas que llevaría la empresa a este nivel?
Laura entrecerró los ojos con desaprobación. Diego la miró, percatándose de que había metido la pata.
—No, solo elogiaba lo capaz que eres. Diego rió nervioso, intentando