Mundo ficciónIniciar sesión—No pasó nada, solo… fue muy extraño.
—¿Extraño? Claro que es extraño, ¡Mi esposa se encontró a solas, en un hotel con otro hombre!
—¡¿Por qué me estás gritando?! —exclamó perpleja de escucharlo, Sebastián se quedó mudo, y bajó la mirada, era cierto, estaba gritando, sentía ese descontrol, ¿Acaso Pablo Lanzi no había entendido







