Después de explicarle miles de veces que ya me sentía bien y que se convenciera de ello, nos fuimos a la cocina y recalentó el agua para servirme algo antes de irnos, creo que todo este estres de saber lo que sé y no decirlo, me esta haciendo muy mal
— quizás galletas de avena te hagan bien, he escuchado que ayudan
— Solo un te Luka, gracias. Mas tarde como algo, ahora realmente no puedo — le Sonreí tratando de calmarlo, ni siquiera yo estaba tan preocupada.
Al terminar se sentó a mi lado y tom