Capítulo 14: Noche de Vigilia
Aurora se sorprendió al ver que no era el doctor, pero antes de que pudiera saltar de la cama, Andrews le hizo señal de que permaneciera allí. Caminó silenciosamente hasta la cómoda, colocando la receta y los medicamentos.
—Decidí entregarte tu teléfono, espero que tengas cuidado con tus acciones a partir de ahora, y no creas que por una herida me he ablandado, nada ha cambiado, pero si te quedas con una sola mano, no podré castigarte —advirtió antes de retirarse.