Su idea muy brillante consistía en averiguar los sitios que Oliver solía frecuentar. Así que se encontró a sí misma espiándolo, cosa que no le resultaba para nada divertida. Era desagradable.
El hombre se estacionó frente a un restaurante, eran aproximadamente las siete de la noche, lo cual indicaba que se disponía a cenar.
Adhara miró hacia todos lados esperando que la silueta de Anastasia emergiera de la nada, sin embargo, esto no sucedió.
«¿No se suponía que estaban juntos?», se encontró pre