Eso no es todo.
Narra Jeremiah:
Llego a la oficina y me encuentro a Teresa con un montón de papeles en su escritorio. Los dos teléfonos de su escritorio sonando, y un reporte en su ordenador que parece estar esperando por ella. Sin embargo, me mira con asombro, seguido de un gesto que claramente es reproche. Deja el teléfono a un lado y se levanta de la silla para encararme.
—Jemmy, ¿Se puede saber que estás haciendo aquí?
—Lo mismo que tú, Tere —le respondo en voz baja.
Se me acerca y toma mi rostro entre lo