Felipe nunca antes había besado a una mujer.
No había besado a Cathy incluso cuando tuvieron intimidad esa noche.
Tampoco esperaba que esta mujer se acercara a besarlo con tanta valentía.
Maldita sea.
Felipe frunció el ceño y apartó a Cathy sin dudarlo.
Sus ojos de ónices brillaban, pero miraban a la mujer petrificada con malicia.
"Te advertí que te alejaras de mí".
Cathy se sentó y lo miró directamente. Parpadeó con las pestañas mojadas por las lágrimas. "Mientras pueda estar contigo, es