'No te merezco. Adiós, mi querida Linnie, mi único y verdadero amor'.
Jeremy miró a Madeline, por última vez, y se dio la vuelta, en silencio.
Sus lágrimas salían de lo más profundo de su ser y corrían por sus mejillas.
Sabía que todo era obra suya. No podía culpar a nadie más que a sí mismo.
'Me duele mucho el corazón. Siento que no puedo respirar'.
A medida que el barco se acercaba, la intensidad de la brisa marina aumentaba.
El viento desordenó el cabello de Madeline. Intentó arreglarse