La voz del hombre era suave y segura. Sin embargo, a la vez sonaba como si le estuviera suplicando. Sus ojos estaban confusos y sorprendidos. Aunque parecía sobrio, se notaba intoxicado, al mismo tiempo.
Madeline lo miró con indiferencia y dijo: "No quiero escuchar nada de lo que dices. Siento asco cuando te veo".
Sus palabras eran una muestra evidente de su desprecio hacia él, mientras sus ojos resentidos hacían que Jeremy se quedará boquiabierto.
Sentía como si hubiera sido sumergido en un