"¿Suegra?", Madeline se burló mientras le hablaba, con una mofa evidente en sus encantadores rasgos. "¿Cómo te atreves a llamarte suegra?".
"..." Los ojos de Karen se abrieron, de par en par, sorprendida.
Madeline tiró de su muñeca hacia atrás, mientras sus ojos soberbios recorrían con frialdad la expresión frustrada y enfurecida de Karen. La frialdad impregnó, de repente, el aire. "Tú eres la que tiene que cuidarse, a mi alrededor. No soy Madeline Crawford, y no vas a pasar por encima de mí