El hombre que tenía enfrente, emitía un aire de frialdad y evasión; sus rasgos esculpidos no delataban nada, al mirarla fijamente.
El viento corría con intensidad en lo más profundo del cementerio, acariciando las mejillas de quienes lo visitaban.
Madeline dirigió una leve sonrisa, al hombre que había aparecido frente a ella. "¿Por qué estás aquí, Jeremy?", preguntó, con un tono informal salpicado de asombro. A pesar de ello, no dejó ver el nerviosismo que sentía.
Jeremy se acercó despacio