Después de que Madeline empujara la puerta para abrirla, pudo oler el alcohol.
Habían pasado tres años. Nunca pensó que volvería a este lugar. Lo que la sorprendió aún más fue que cuando empujó la puerta, la decoración y la renovación seguían siendo las mismas que entonces.
Todo lo que tenía ante sus ojos era igual que hace tres años. No había muchos cambios.
Madeline avanzó lentamente con desconcierto. El apartamento no era grande, así que cuando entró, vio a Jeremy enseguida.
Estaba apoyad