"¡Ah!". Naya gritó de dolor.
El mechero que tenía en la mano también se le cayó, ella miró su palma ensangrentada con incredulidad. Había una mirada de derrota total en su rostro.
En medio de su pánico, abrió los ojos con asombro. Antes de que pudiera levantar la vista para analizar la situación, vio que varios policías le apuntaban con sus armas y se precipitaban hacia ella.
Lo que la sorprendió aún más era que Jeremy estaba entre ellos.
Sin embargo, el objetivo de Jeremy no era ella. Él so