La actitud de Naya era realmente cruel. Después de hablar, se dio la vuelta y quiso cerrar la puerta, dejando a Ava de pie afuera.
Ava no se molestó en discutir con Naya. Levantó la mano y golpeó ligeramente la puerta.
“Espera”.
Naya frunció el ceño con impaciencia. “Ava, deja de humillarte. Tú—”.
“Naya, no quieres verme, y yo también odio ver a personas como tú. Pero creo que tenemos un objetivo en común, y es la pronta recuperación de Danny”.
La expresión de Ava se mantuvo tranquila e ind