Ella no se atrevía a recordar la escena en la que Carter estaba con otra mujer, como si el mero pensamiento de eso le revolviera el estómago.
Quería vomitar, pero no salía nada.
Para evitar que Cathy sospechara algo, Shirley se tranquilizó rápidamente y condujo su silla de ruedas fuera del baño.
Cathy, al ver el semblante todavía pálido de Shirley, sugirió: "¿Por qué no volvemos a casa?".
"Aún es muy temprano. Quiero salir a tomar un poco de aire fresco". Shirley miró el balcón al final del