Una fría y profunda voz masculina sonó desde el otro lado del teléfono.
“Ya tienes a su hija desde hace tiempo, ¿por qué no hay novedades? ¿No quieres buscar venganza en nombre de tus hermanos?”.
Fabián frunció el ceño tras escuchar eso. Una mirada de indignación apareció en su rostro juvenil y apuesto.
“No necesito decirte lo que sea que estoy haciendo", dijo Fabián con insatisfacción.
“Pero la única razón por la que sabes la verdad de la muerte de tus hermanos es por mí”.
“Fabián, aunque