La tranquilidad de Madeline impresionó a Carter de nuevo.
Quizás era esta calma de ella lo que le había hecho sentir que ella era especial en el pasado.
Carter colocó la taza en sus manos con firmeza. "No tengo nada que preguntarte".
Él revisó la hora en su reloj. "Tu esposo debería estar aquí pronto".
Justo cuando Carter había hablado, Madeline pudo oír el familiar sonido del motor del coche viniendo del exterior de la entrada de la villa.
Ese era el coche de Jeremy.
Carter miró hacia la