Jeremy alzó la vista y miró hacia ella. Sus ojos almendrados y profundos reflejaban la imagen de aquella sonrisa brillante y la carita que parecía tan bonita como una obra de arte.
"¿No has dicho que hay muchas cosas en el trabajo esperando a que las resuelvas y que volverás a casa tarde? ¿Por qué estás ya en casa?". Madeline sostenía la bolsa de la compra que estaba llena de comida. Se cambió los zapatos y caminó hacia él. "Si hubiese sabido que volverías temprano, no habría ido al centro come