GLYNDON
En cuanto escucho mi nombre, siento que el aire colapsa en mis pulmones, no estoy enfadada con él, sino, conmigo por dejar que me tocara cuando desde un principio no debió hacerlo. Y ahora lo tengo con su novia aquí, en mi habitación, y según mi poca experiencia, será por toda la noche, no podré dormir pensando en que quizás ella me va a matar, cumpliendo su amenaza por estar cerca de su hombre.
—Sentimos haber entrado de esta manera, pero es que tu habitación era la más cercana —Issla