Mundo ficciónIniciar sesiónMis palabras mueren en mi garganta exactamente en el instante en que Xavier se quita la camiseta polo de golf.
Se queda allí, medio desnudo en medio de la habitación, preparándose para dirigirse a la puerta del vestidor. Su amplio pecho y sus marcados abdominales están completamente expuestos ante mis ojos.
Oh, Dios mío.
Ese pecho tan sexy...
—¿Mila? —pregunta Xavier, sorprendido.
¡No, no, no!
<






