Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa puerta de la oficina de Xavier se abre, y él ya lleva puesto el conjunto que elegí para él. Incluso el perfume que le recomendé con tanta insistencia y que dejé sobre su escritorio. Hago un gran esfuerzo por contener una sonrisa. Al parecer, mi jefe también es sorprendentemente obediente.
—¿Lista? —pregunta Xavier.
Me pongo de pie y deslizo los documentos que necesita sobre el escritorio.
—Todo est&aacu







