Capítulo 58: Carta al enemigo.
✧✧✧ Una semana más tarde. ✧✧✧
—¡ESTÁN AQUÍ! —resonó la voz de uno de los vigilantes en la torre del fuerte, perteneciente al condado Ruwer.
En las imponentes murallas de piedra que daban paso a la entrada del condado, se ubicaban las torres de vigilancia, un total de cuatro en cada uno de los puntos cardinales.
Bajo ese día nublado y relampagueánte del frío y ventoso otoño, las torres brillaban con luz dorada interna, una señal de sus guardianes atentos con sus farolas, con trompetas y