Capítulo 16: Cayendo en su trampa.
—Está bien. Acepto su invitación, Marquesa Hazlit.
La Reina Serenia, de cabellera negra como la noche y ojos dorados como el oro, aceptó de mala gana, la invitación de la Marquesa Verónica Hazlit.
¿Tenía opción de negarse?, el Rey ya había aprobado tal evento.
Ambas damas se vistieron con sus elegantes trajes de montar.
Tomaron sus arcos y flechas, junto con el séquito de sirvientes que las acompañarían.
Cuando llegaron al lago, el día se mostraba gris y sombrío. Las aguas oscuras se agitab