Windy, sentada al otro lado de la mesa, sintió el silencio de Davin como una presión física que le oprimía los huesos. Acababa de darse cuenta plenamente de lo que había revelado.
No solo la historia de su pasado. Sino que, implícitamente, acababa de decirle a Davin que la noche en la habitación 1207 no había sido una decisión de Windy. Que Windy nunca había deseado lo que sucedió. Que lo que Davin había guardado como un recuerdo especial durante cuatro años era un trauma para Windy.
—Perdón. —