Lo curioso fue que ninguna de las amigas de Vera, las que siempre la ponían por las nubes y se burlaban de Windy, siguió a Vera al baño. Porque todas ellas también acababan de ver la enorme diferencia de nivel que los jueces acababan de revelar. Ellas mismas sentían vergüenza y no estaban preparadas para enfrentarse a Vera, que estaba llorando.
Todas las voces discordantes que antes se dirigían contra Windy, todos los chismes que la acusaban de haber conseguido el puesto por cosas indecentes, s