Mundo ficciónIniciar sesiónAquel brusco grito hizo que Windy se sobresaltara. Cogió su cuchara y su tenedor de inmediato, con la mano ligeramente temblorosa, y empezó a comer, con movimientos muy cuidadosos. Cada bocado le sabía insípido en la boca, porque sus pensamientos estaban en otro lugar. En su casa alquilada. En la habitación de sus hijos. Junto a sus seis angelitos, que ahora seguro que estarían esperando el regreso de su mamá.
Comieron, en un silencio mu







