Después de que la señora Marni se marchara, Windy se quedó de pie cerca de la verja, esperando a que terminara la hora de salida del colegio.
Sacó su teléfono del bolso y empezó a abrir la aplicación de redes sociales para matar el tiempo.
Abrió las cuentas de varias artistas famosas y fue deslizando sus feeds. Había una artista que acababa de dar a luz, otra que acababa de volver de unas vacaciones en Europa, otra que acababa de lanzar su propia marca de moda. Windy miraba sus fotos sin verdad