Pero Toni era una persona profesional. No iba a sacar conclusiones precipitadas sin hechos claros. Necesitaba preguntar primero.
—Pequeños, venid, que el tío quiere hablar un momento con vosotros —dijo Toni, con una voz que se esforzó en hacer lo más suave posible—. ¿Cómo os llamáis?
—Yo me llamo Adam —respondió Adam, con una voz aún ligeramente entrecortada—. Él es Billy. Billy es mi hermanito.
—Adam, Billy. El tío quiere preguntaros algo. ¿Quién es vuestra mamá? ¿Quién es vuestro papá? ¿De dó