Punto de vista de Dylan
Ya habían pasado un par de días y no había visto a nadie más que al guardia que mandaron a darme un trago de agua. La celda en la que me encontraba estaba húmeda, el agua fría caía desde afuera sobre el suelo de piedra y hacía que el ruido resonara por toda la habitación. Era inquietante. No me había dado cuenta mucho la última vez que estuve ahí abajo, porque tenía a Carlos, pero ahora, ahora no tenía a nadie, si no salía pronto terminaría volviéndose loca.
Como el rey