Con miedo en cada fibra de su ser, Sasha apenas puede respirar. Su mente es un caos de confusión y conmoción mientras sus piernas corren con toda su fuerza.
— Sasha, olvidé decirte... — Luciana deja de hablar al ver una luz plateada emanando del cuello de Sasha. Las lágrimas ruedan por el rostro de la joven, y tan rápido como apareció la luz, esta desaparece. Sasha ni siquiera nota que algo diferente ha ocurrido.
— Señora Luciana — llama Sasha con voz temblorosa. Los ojos de Luciana pasan rápid