Punto de vista de autor:
Buscó en todo el piso pensando que pudieron haber ido a caminar o pudieron haber llevado a Romí a algunas pruebas, pero no pudo encontrar ni un pelo de ellas. Luego les preguntó a las enfermeras y a los guardias de seguridad a dónde fueron Romí y Eliza, pero tampoco tenían idea como.
El miedo puro pulsó a través de sus venas cuando la realidad se estableció: se habían ido.
La agitación lo consumió tan rápido que le quitó el aliento.
«¿Dónde podrán haber ido?», pensó ma