— Cuando fue que cambiaste tanto…, esas palabras salidas de la propia Mónica sorprendieron a Agustín, a lo que Mónica solo no volvió a pronunciar nada más, pues, había puesto en palabras aquello que su mente había estado pensando muy seguido.— Adiós— Se despidió Mónica antes de entrar en más detalles.
— Alto, no te vayas. Pidió Agustín con un tono de súplica.
Ante esto, Mónica dio un par de pasos adelante antes de detenerse y escuchar esa voz calmada, pero suplicante, sabia que su actitud camb