Capítulo 34

Selena no entiende, de inmediatamente toma la mano de la rubia y salimos corriendo detrás de Dante, estos jodidos tacones me están matando, pero no me detengo. Al volver al pasillo donde todos se encuentran, allí esta Dante, con sus manos tomando con fuerza la camisa de Franco.

Corro hasta ellos, todos intentan calmarlos, el pelirrojo no hace ni el mínimo intento de apartarlo, esta ido, inmóvil, destrozado, ni siquiera intenta intimidar a Dante con su

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