Al día siguiente de la partida de Gerard, Marianela se siente arrepentida de no haber aceptado irse con él, lo extrañaba mucho, se sentía perdida, tal vez eso era algo absurdo porque apenas se habían conocido unos días atrás, pero él se había metido tanto en su corazón, que parecía haber estado con él una eternidad.
_¿Hija? ¿En verdad estás tan triste?_ Le pregunta Josefa entrando a la habitación de Marianela.
_Si mamá, anoche no pude dormir y hoy me siento como si no tuviera ganas de hacer nad