Mundo ficciónIniciar sesiónHabía tenido que correr. No podía creerlo.
No tenía sentido. Ningún maldito sentido.
Ellas se besaron. Un puto beso.
¿Estaría volviéndome loca?
Era una locura.
—¡Dioses! —se sobresaltó Sanya al verme regresar a la cocina—. ¿Te encuentras bien?
Negué.
Había creído que Aknes estaba enamorada de Tomas, por eso se había c







