Mundo ficciónIniciar sesiónTomas.
Verla dirigir el caballo sin piedad me hacía recordar una vieja leyenda, la de una mujer nativa que iba a ser dada en matrimonio, pero un día robó el caballo intocable del jefe de la tribu y escapó. Nunca jamás se volvió a saber de ella. Por esa razón la habían vuelto una leyenda.
“Lebri”, ese era su nombre, en mi idioma era sinónimo de salvaje, indomable, independiente.







