Nicki tenía un sueño muy bonito. Su madre estaba hablando con ella. Le contaba la experiencia vivida en Marruecos, las expediciones e investigaciones. Nicki la escuchaba maravillada, cada palabra la absorbía como si fuera oro. Adoraba escucharla, sentir su pasión por su trabajo. Ambas estaban sentadas en la alfombra circular, en la cabaña que tenían en Lago de Garna.
Su papá llegó de pronto con dos pescados, uno en cada mano. A Nicki no le gustaba, pero para ella, su madre prepararía pizza. Eso