Al ver que se alteró la tranquilizo diciéndole que ellos me llevaron ante su jefe, la persona que me entregó al hombre que me estaba arruinando mi vida, también pensaba casarme con él porque no me vendría mal el poder.
Le dejo en claro que una mujer adolorida es capaz de hacer muchas cosas, sin embargo, las cosas no sucedieron, ya que un inconveniente se cruzó en mi camino y por ende decidí escapar y empezar una nueva vida, pero da la casualidad que mi vecina era la mujer del hombre que… Respir