Disfrutando del sol, la arena, la playa y sus cuerpos desnudos. Amanda y Elliot recibieron un hermoso atardecer. Él realizó algunas llamadas porque había decidido quedarse en la isla hasta el día siguiente. Ese lugar en compañía de Amanda se había convertido en todo lo que estaba necesitando.
—¿Nos quedaremos? —preguntó Amanda contemplando el hermoso atardecer.
—Así es. Aquí tenemos comida suficiente para pasar la noche contemplando este hermoso lugar.
—Me ha gustado mucho
—Que estés presente l