Mundo ficciónIniciar sesiónMedia hora fue lo que se demoró la pequeña en alistarse, pensé que le tomaría algo más porque había visto parte de su ropa regada, pero no fue así. Treinta minutos después de habernos mandado al infierno, salió de su habitación con la maleta que había traído de su casa a un lado y un bolso del otro.







