Mundo ficciónIniciar sesiónTerminamos de comer, me puse un calentador, una camisa y salimos del hotel en dirección al banco central de la ciudad. Mis nervios incrementaban notablemente, conforme nos acercábamos al banco. La mano de Blake descansaba sobre mi mano, mientras manejaba, apretándola ligeramente, asumo que tratando de hacerme tranquilizar. Sin embargo, yo sabía bien que su gesto no haría nada para aliviar cómo me sentía, pero no dud&e







