Capítulo 80: Reflexiones Nocturnas
Esa noche, después de la emocionante exposición, la familia se reunió en su apartamento. El aire estaba impregnado de risas y palabras de aliento, pero Mariana necesitaba un momento a solas para procesar todo lo que había sucedido. Se sentó en el balcón, dejando que la suave brisa nocturna acariciara su piel. Desde allí, la vista de la ciudad iluminada la envolvía como un manto brillante. Las luces parpadeantes parecían contar historias, reflejando sus sueños