Mundo de ficçãoIniciar sessãoLaura Sofia, uma professora dedicada de 27 anos, vive uma vida tranquila ao lado do marido, mas em seu íntimo, O que deveria ser apenas um serviço de tutoria logo se transforma em um intenso jogo de emoções quando Laura se encontra irresistivelmente atraída por Rafael, o pai carismático e sedutor de seus alunos. Ambos presos em casamentos que não satisfazem mais seus anseios, eles se entreg À medida que a conexão entre eles se aprofunda, Laura se vê dividida entre sua lealdade ao marido e o amor avassalador que sente por Rafael. Com encontros às escondidas e momentos furtivos de encanto, cada dia traz novas complicações e riscos. A pressão aumenta quando a esposa dele suspeita do que está acontecendo, e Laura é obrigada a enfrentar as verdades dolorosas sobre o amor, a infidelidade e a busca. * O livro Já está finalizado com 60 capítulos, mas não consigo postar tudo de uma vez, vou postando de 3 a 5 por dia. obrigada
Ler maisIsabella Romano
—¡Madre, no vas a creer lo que acaba de comunicarme padre!---llega mi hermana gemela, Giulia, a la sala con una enorme sonrisa en el rostro. —¿Qué te ha dicho, Giulia?--pregunta mi madre enfocando su atención en ella. —¡Voy a casarme con Salvatore Mancini dentro de un mes! Seré la futura reina de nuestra organización. —¡Oh dios mío, hija mía, felicidades! Mi madre abraza a Giulia y yo solo ruedo los ojos ante la estupidez que estaba hablando. —¿Y estas de acuerdo en casarte con un criminal?---llamó la atención de Giulia. —Lo estoy—sonríe Giulia—además, Salvatore Mancini no es un criminal. —Lo es, porque es el Capo de la organización, lo que significa que ha matado a cientos de hombres solo porque cree que es correcto. —¡Isabella!---madre llama mi atención. —¿Qué, madre? Es verdad, además, nuestro padre por un poco de poder y estatus a esta familia, prefiere vender a su hija al mejor postor. —¡Nadie me ha vendido!---grita Giulia. —Lo han hecho hermana, para ese hombre no serás más que una cara bonita que tenga que presumir. —Seré la reina de la organización, así que, empieza a respetarme—me señala con el dedo. —Como digas, Giulia—suspiro °°°°° Salvatore Mancini —¿Estás seguro de esto, Tore?---pregunta Matteo sentado frente a mi escritorio. —La hija de Vittorio es la mujer más adecuada para ser mi esposa. —Si buscabas una esposa que le encanta ir de compras y prefiere gastar millones, pues claro que lo es. Creí que buscabas a alguien digna de ser tu esposa, no una cazafortunas. —Giulia Romano se desenvuelve bien en los eventos sociales, es lo que más me interesa, porque así no me dará una mala imagen. —Y será una perfecta mujer quien te hará perder millones semanales. —Este matrimonio no será por amor. Será por deber. El amor es un costo demasiado alto para hombres como nosotros, Matteo. Cumplire mi deber como esposo, le dare una buena vida y voy a protegerla a costa de todo. Espero que ella haga lo mismo y pueda darme el heredero que tanto necesito para poder demostrar un frente unido. —La familia Romano utilizará este matrimonio en tu contra. Sabes como es Vittorio, ansioso por más poder y estatus en nuestra organización. Quien sabe si su hija es igual. —No voy a permitir eso, Matteo. No te preocupes. —¿Irás a visitar a tu prometida? Por lo menos conoce a la mujer que pasarás el resto de tu vida junto a ella. —Dentro de un mes será la boda, creo que será la ocasión perfecta para conocer a mi futura esposa. °°°°°° Isabella Romano Tres semanas más tarde. Estaba leyendo un libro de romance en el sofá de la sala cuando tocaron la puerta con demasiada fuerza. Miro la hora y eran las doce de la noche. ¿Quién molesta a esta hora? Mi padre iba a molestarse. Dan más golpes y gruñó mientras me ponía de pie y caminaba hacia la puerta de la mansión. Abro la puerta y me encuentro a dos guardias jadeando y agitados. Enarco una ceja en su dirección. —¿Sucede algo?---pregunto —Es la señorita Giulia—habla un guardia entre jadeos—. Nos han llamado para comunicarnos que su auto ha sido embestido de camino para aca. Está siendo llevada a la clínica más cercana. Está grave. —Preparen los autos, avisaré a mis padres. Subo corriendo al segundo piso y me dirijo hacia la habitación de mis padres. Seguramente ya debían estar dormidos. Giulia había ido a una cena con sus amigas para celebrar su futura boda. Toco la puerta de la habitación de mis padres de manera repetida para así despertarlos. Puedo oír el gruñido de mi padre y luego abre la puerta de golpe ligeramente molesto. —¿Qué sucede?---me pregunta—. Ojalá sea una buena razón para venir a despertarnos, Isabella. —Es Giulia, ha sufrido un accidente de regreso a casa. Está siendo trasladada a una clínica. Parece que es grave. —¿Giulia?---jadea madre asustada—. Vittorio, debemos de ir a verla. No podemos dejarla sola. —Iremos a la clínica. Solo tienen cinco minutos para estar listas—ordena padre. Veo como mi madre va rápidamente a su armario en busca de ropa. Yo vestía unos leggins y una sudadera. Bajo al primer piso y tomo mi celular. Unos minutos después mis padres bajaron y los tres nos dirigimos a la camioneta que nos llevaría a la clínica donde estaba Giulia. Solo esperaba que todo estuviera bien. °°°°°° Tardamos alrededor de quince minutos en llegar a la clínica donde Giulia había sido trasladada. Padre preguntó por ella y nos informaron que estaba siendo atendida por el equipo médico. Al parecer había sido un choque entre autos y había al menos dos muertos. Joder. —¿Tenemos que llamar al señor Mancini? Después de todo, es su prometida—habla mi madre mientras esperábamos saber de Giulia. —No le diremos nada hasta saber que Giulia está bien—habla mi padre tenso —Es mejor que sepa como esta Giulia—intervengo —¡No diremos nada!---alza la voz Mi madre y yo nos miramos por unos segundos, después ella asiente y yo suspiro al no estar de acuerdo con la decisión de mi padre. ¿Qué pasaría si Giulia moría? ¿Cómo le diría al señor Mancini que su futura esposa estaba muerta y que jamás se enteró de su accidente? °°°°°° Llevamos alrededor de tres hora en la sala de espera de la clínica, esperando alguna información de Giulia. Mis padres estaban tan tensos por la preocupación que ya habían discutido quizás unas tres veces en la última hora. Madre estaba preocupada por perder a Giulia, mientras que padre estaba aterrado de cómo esto afectará a nuestra familia de forma social. Yo por mi parte estaba asustada por perder a mi hermana. Sea como sea ella, era mi hermana gemela después de todo. Un doctor de alrededor de cuarenta años caminó hacia el pasillo y la recepcionista nos señaló. El doctor se acercó hacia nosotros. —¿Familiares de Giulia Romano?---pregunta el doctor —Somos sus padres—habla mi padre—. ¿Cómo está? —Voy a ser sincero, señor Romano. Su hija está grave. Mi madre suelta un jadeo horrorizado mientras ubicaba una mano en su pecho, yo solo me limitaba a escuchar. —Quiero la verdad, sin rodeos. —La señorita Romano sufrió un traumatismo craneoencefálico severo. Encontramos un hematoma subdural que compromete el hemisferio izquierdo del cerebro. Tuvimos que realizar una cirugía de emergencia para así aliviar la presión y la intervención fue exitosa, en términos médicos. —¿Mi hija está fuera de peligro?---pregunta mi madre esperanzada. —Está viva, señora, pero… Ella no está consciente. Ha entrado en un estado de coma. —¿Coma?---repito —Si—asiente el doctor—. Su cerebro está respondiendo a estímulos básicos, pero no hay una reacción voluntaria. No sabemos cuando despertará, o si va a despertar. Mi madre se lleva las manos a su rostro ahogando sus sollozos mientras que mi padre ve fijamente al doctor. —Vittorio, debemos de comunicarle a Salvatore—habla mi madre Mi padre se gira viéndola fijamente, ordenandole que se callara con la mirada. Ella solo solloza por Giulia, mientras que yo trataba de procesar la información. Mi hermana estaba en coma y no sabíamos si volvería a despertar. —¿Cree que pueda despertar en los próximos días?---pregunta mi padre al doctor. —Les seré sincero. Giulia no despertara hasta al menos la siguiente semana si tiene buena suerte. —Debemos comunicarnos con Salvatore, Vittorio—habla madre El doctor asiente hacia nosotros y se retira dejándonos solos. —Debe haber una manera de hacer que despierte—habla padre —Ya oíste al médico, padre. Ella no despertará esta semana… Yo creo que deberías de hablar con el señor Mancini y posponer la boda hasta que Giulia esté recuperada. —No haremos tal cosa—habla bruscamente mi padre—. Buscaré la solución… °°°°° Ha pasado un día desde el accidente de Giulia y mi hermana no muestra mejoría alguna. Mis padres están desesperados porque la boda de mi hermana está a la vuelta de la esquina. Mi madre pasaba la mayoría del día en la clínica, sentada al lado de mi hermana, hablándole y diciéndole que por favor despertara. Mi padre por su lado está insistiendo a los doctores y buscando segundas opiniones, tratando de buscar la solución de que Giulia despierte antes de su boda. Tocan la puerta de mi habitación y abro la puerta para ver quien era. Uno de los guardias de mi padre estaba frente a mi. Enarco una ceja en su dirección. —Su padre quiere verla en su despacho, señorita Romano. —Dile que iré de inmediato. —Es urgente, señorita. Me ha pedido que la escolte. Suspiró rodando mis ojos y salgo de la habitación, camino hacia las escaleras seguida del guardia de mi padre. Bajo las escaleras rápidamente y me dirijo hacia el despacho de mi padre, entró a la habitación sin antes tocar, provocando que mi padre me mire molesto por mi falta de respeto. —¿Para que me necesitas? —Vas a ocupar el lugar de tu hermana—habla mi padre —¿Qué?---frunzo el ceño —Como oíste, ocuparas el lugar de tu hermana, en su boda. Suelto una risa ante lo estupido que sonaba. ¿Ser yo quien se casará? Estaba loco si creía que iba aceptar eso. —Olvidalo. —No está en discusión. Ocuparas el lugar de tu hermana. Serás tú quien se case con el Señor Mancini en una semana más y dejarás en alto el nombre de tu hermana. —¡No!---alzó la voz —¡Te vas a casar con el señor Mancini, te guste o no. ¡Vas a fingir ser Giulia hasta que ella despierte y pueda retomar su vida! —¡Va a notar que no soy Giulia! —No lo va a saber porque no te conoce. Ni siquiera sabe que Giulia tiene una hermana gemela. Un dolor se instala en mi pecho y mantengo la cabeza en alto sin demostrar mi debilidad. No se que me dolía más, si saber que mis padres solo veían a Giulia como su única hija o ser usada para tapar una mentira. —No lo haré. —Vas hacerlo, Isabella. —¡Dile la verdad al señor Mancini! —¡Vas a casarte con él!---viene hacia mi y toma mi barbilla con fuerza—¡Si me llego a enterar que le dices una sola cosa sobre el accidente de tu hermana, voy a matarte con mis propias manos! No voy a permitir que tu hermana sufra una vergüenza gracias a ti, así que vas a casarte en su lugar. —No me casaré con ese criminal. —No te casarás tú, será Giulia. Recuerda, Isabella, vas a ser Giulia, no Isabella. —No me hagas esto… Soy tu hija. —No eres la hija que desee. Ahora vete a tu habitación, no quiero verte. Salgo del despacho de mi padre y camino hacia mi habitación mientras sus palabras se repetían en mi mente. Iba a casarme usando la identidad de Giulia.. ¿Qué pasará ahora conmigo? ¿Podré aguantar esta mentira?.Depois que comecei a me envolver com Rafael decidi que minha prioridade era Jean, ele era meu marido, fiz de tudo pra não me apaixonar mas não foi possível. Depois que ele decidiu se separar de Fernanda com o intuito de ficar comigo eu disse que não poderia fazer o mesmo, ele então disse que aceitaria de tudo até viver comigo e com Jean, caso ele aceitasse e isso era loucura porque eu tenho certeza que Jean jamais aceitaria. Ele queria sugerir isso pessoalmente ao meu marido mas eu recusei, de alguma forma eu tinha que saber o que o meu marido pensava a respeito do assunto, um dia despretensiosamente enquanto víamos TV e passava algo sobre poliamor, perguntei o que ele achava de uma mulher que tinha dois maridos, a resposta dele foi que perante a sociedade ele jamais viveria um trisal mas escondido quem sabe, que eu era o amor da vida dele e que seria difícil me compartilhar, que ele nunca nem pensou nisso mas que poderia quem sabe viver alguma aventura comigo. E eu fui perguntar q
A cada mês que passava Rafael ficava mais cuidadoso, principalmente nos primeiros 3 meses, não me deixava fazer quase nada, eu estava no 4° mês e queria ele sempre por perto, já estava acostumada com a presença dele quase que 24h por dia. Eu achava interessante e engraçado, ele já tinha dois filhos grandes mas ele estava adorando ser pai novamente e estava cada dia mais “babão” depois que descobrimos ser uma menina. Eu fiz uma pequena surpresa para revelar o sexo, apenas nós dois em um jantar romântico, e óbvio ele adorou. Ele não queria me tocar com medo de acontecer alguma coisa com o bebê, segundo ele por conta de toda ação, então eu tive que explicar que não tinha perigo e eu o queria todos os dias, não importava a hora. Minha barriga ainda estava demorando a aparecer, apenas uma pequena saliência. Depois de uma tarde de trabalho e muito barulho de adolescentes gritando e correndo eu queria relaxar e eu queria relaxar nele, com ele, uma sensação de queimação que não parava nunc
RAFAEL Eu era bem próximo de Márcio, tínhamos alguns negócios juntos então mesmo a esposa dele sendo minha ex cunhada e irmã de Fernanda e os chamei para minha casa, mal eu sabia. Notei os olhares dele em Laura então depois do almoço, fomos ao meu escritório. - Vai tirando seus olhos da minha Laura, não me interessa se você permite que outros machos metam na sua mulher, ela é zona proibida para você então nem pense em olhar para ela com seus olhos pecaminosos ou eu arranco seus olhos. Ele soltou uma risada perversa e eu sabia os rumos que tomaria. - Parece que você se apaixonou mesmo, você não pensou assim quando eu meti na Fernanda...junto com você atrás dela. - Eu não a amava, não me importava quem metesse nela, agora não se aproxime da Laura entendeu? - Calma. Ele disse rindo - Eu entendi, mas você não deveria privá-la desse prazer pecaminoso, você sabe tanto quanto eu como é ver outro homem fodendo sua mulher ou dois ao mesmo tempo, dando o máximo de prazer a ela,
- Rafael para que isso dê certo você precisa confiar em mim, nós nos casamos e em pouco tempo já estamos brigando, você não pode se deixar levar pelo ciúme e me ofender, você sabe muito bem que só ficamos juntos a primeira vez porque estávamos insatisfeitos com nossos casamentos e ficamos juntos porque nós dois nos amamos, se eu não quisesse ficar com você eu não tinha casado, teria permanecido solteira, pra justamente não cometer o mesmo erro. Ele suspirou, como se estivesse tentando se acalmar o se rendendo. - Me perdoa meu amor, eu prometo que vou tentar me controlar com outros homens perto de você, eu não quis ofender você, foi em um momento de raiva, você é minha e eu jamais quero fazer você se sentir mal, eu te amo e não queria estragar a nossa noite com brigas, estamos passando muito tempo separados e eu não quero me afastar de você, esse final de semana vai ser nosso e eu não vou ficar longe de você, eu vou te levar ao banheiro e te dar um banho para você relaxar. Ele me le










Último capítulo