Alma Méndez.
Me encuentro sumida en un torbellino de pensamientos desde que mi padre me legó parte de su legado en acciones. Nunca esperé tal responsabilidad, pero tampoco tengo intenciones de rechazarla. Estoy harta de ser la mujer buena y sumisa de siempre.
Hoy, recibí una invitación de Miguel para asistir a una subasta benéfica de gran renombre, organizada por uno de sus cercanos amigos. Desde el momento en que acepté, mi mente se llenó de expectativas sobre lo que el evento tendría para ofr