Mauro Romano.
Había sido una de las noches más intensas de mi vida. Alma resultó ser mucho más apasionada de lo que esperaba, a pesar de su aparente inocencia virginal.
Observé su cuerpo desnudo entre mis sábanas, completamente dormida, víctima de la droga que le administré. Una lástima que no pudiera disfrutar de nada.
Mi único interés en ella era Marko. Él la adoraba y la idea de que fuera mía le rompería el corazón. Era lo menos que merecía aquel miserable que me arrebató todo.
Harto de fing